Riquelme se enojó con todo el plantel de Boca

Riquelme se enojó con todo el plantel de Boca

La realidad de Boca marca que está inmerso en un presente irregular teñido de discordias dentro y fuera del vestuario, pero entre Carlos Zambrano y Darío Benedetto le agregaron otro capítulo ¡en el entretiempo!. Es que en el 0-0 parcial en Avellaneda marchaba el descanso una vez finalizada la primera etapa, y tanto el defensor como el delantero fueron protagonistas de un fuerte encontronazo.

El equipo que comanda Hugo Ibarra había vivido unos 45 minutos cargados de tensión, con una asedio constante de la Academia y Agustín Rossi salvando su valla en más de una ocasión. Sin emociones en los arcos, no mucho menos que en el resto de los sectores de la cancha, el plato principal estuvo puertas adentro. Y el desenlace se vio nítidamente en cámara a pocos segundos de iniciar el complemento, ya con los planteles de regreso.

Relator y comentarista analizaban las acciones de la etapa inicial en el estadio de Racing e invitaban a reflexionar sobre los inminentes planteos a tener en cuenta en breve, pero la imagen en primer plano de Carlos Zambrano llamó la atención y rápidamente la charla se desvió con Darío Benedetto como responsable directo en el vestuario de Boca. ¿Qué ocurrió entre ambos y por qué?

Zambrano y Benedetto, señalados en medio del clima caliente de Boca visitando a Racing

zambrano boca benedetto
El rostro de Zambrano, visiblemente marcado por un golpe.

«Está marcado Zambrano, no recuerdo si tuvo un roce en el primer tiempo el central de Boca. Tiene marcado el rostro, ¿no?», manifestó Sebastián Vignolo. De inmediato le confirmaron: «Sí». Por supuesto que el director de cámaras repitió una escena del primer tiempo en donde al peruano no se lo veía con la cara inflamada. «Ahí se lo ve bien cuando termina el primer tiempo», insistió el Pollo.

Y llegó la información certera por parte de Morena Beltrán, directamente desde el campo de juego: «A mí me dijeron que hubo un cruce con Benedetto yéndose por la manga«. El Pipa fue el siguiente apuntado por la televisión y su semblante emanaba fuego. Con bronca, desazón y la mirada perdida, no hizo más que alimentar el dato de que descargó su bronca contra el zaguero. No pare, sigue, sigue.

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